
Cuando todavía era joven y empezaba a descubrir el Internet, una de las ideas que más me llamaban la atención eran los blogs que hacía la gente. Aún recuerdo hacer tareas durante la primaria y encontrar blogs acerca de esos temas que necesitaba: mitología mexicana, historia, normas de escritura.
Era una época en la que, al menos según mis nada confiables recuerdos, el Internet aún no tenía una dirección clara. Las velocidades del Internet aún eran limitantes, por lo que los videos no se habían popularizado tanto como hoy en día, pero el texto siempre ha sido algo muy fácil y barato de transmitir.1
Siempre quise hacer mi propio blog, incluso si no sabía qué podía escribir. Tampoco era el único, por algo se popularizaron sitios que te permitían crear tu propio blog sin esfuerzo como Blogger o Wordpress. Siempre sorprende cómo algo que parecía tan dominante en aquel entonces puede pasar al olvido con tan solo unos años. Según Google Trends, Blogger estuvo en su mejor momento entre 2009 y 2011, mientras que Wordpress se mantuvo estable con su mejor momento en 2014.
Aunque siguen existiendo blogs en la actualidad y Wordpress mantiene cierta relevancia, se han convertido en un nicho del Internet. La integración de la inteligencia artificial en los motores de búsqueda y la inundación del Internet con sitios web hechos para atraer clics tampoco han tratado bien a los blogs.
Al final, el Internet terminó decantándose por los videos. O quizá los videos siempre fueron el medio ganador desde el inicio y no nos dimos cuenta; por algo ya eran populares los videos de gatitos desde entonces.

Y entonces, ¿por qué hacer un blog en pleno 2026?
Hoy en día, si cualquier persona quisiera escribir algo y compartir sus pensamientos con el mundo2 acabaría en cualquier red social de su preferencia. Pero las redes sociales son efímeras, y están diseñadas para que nada perdure. La publicación, el drama, la discusión que existió el mes pasado ya es parte del olvido.
Quizá es un poco vanidoso de mi parte, pero creo que mis opiniones
merecen sobrevivir al feed de Facebook, Instagram, Twitter X o
Tiktok. Y no me refiero a que solo mis opiniones merecen ser
escuchadas: creo que todos deberían de poder compartir sus ideas de una
forma más duradera.
Tampoco busco atención, o likes. Empecé a hacer directos en Twitch hace casi dos años, y desde entonces nunca he sentido que necesite tener cientos de personas viéndome para sentirme satisfecho; por el contrario, yo me he sentido muy feliz con mi experiencia por la gente que he conocido, que ha venido y se ha ido. Valoro cada pequeña interacción y no busco algo más, solo quiero compartir con las personas sin importar cuántas sean.
Solo quiero escribir, y compartirlo. Creo que eso es motivo suficiente para hacer mi propio blog. Mi única expectativa es divertirme y pasarlo bien.
Ah, y también es porque detesto las redes sociales, pero de eso hablaremos en otro momento.
¿A dónde se dirige este barco?
Tengo el terrible hábito de que no suelo pensar las cosas a largo plazo, soy más del tipo que prefiere empezar algo e ir mejorando sobre la marcha. He tenido la suerte de que muchas veces esa estrategia me ha salido bien para mí.
Posiblemente intente mantener esta idea un par de años, y dependiendo de cómo me sienta al respecto la mantendré, la transformaré o la descartaré.345 Poco importa, pues al menos me quedaré con la experiencia.
Por otro lado, eventualmente me gustaría compartir algunas de estas opiniones y reflexiones en video-ensayos de YouTube. Siguiendo los pasos de canales que me gustan mucho como BaityBait y BaityBait con título médico (a.k.a. El Tío Cátedra), este blog también es una forma de plasmar algunos de mis pensamientos para después refinar en un video también. Quién sabe si lleguemos a ese momento, pero si es así, este blog se volvería un posible spoiler de un siguiente video, lo cual tendría su gracia.
Veamos a deonde nos lleva esto.
Epílogo
Enlaces interesantes
Mientras escribía esto, intentaba buscar en Internet publicaciones que me dieran un poco más de contexto sobre partes de las que no estaba seguro. Es irónico que, a la vez que hablaba de cómo los blogs se han vuelto menos populares, terminé encontrando varios buenos blogs que me ayudaron con algunas ideas.
Sería un desperdicio cerrar sin mencionar algunos de ellos que me parecieron especialmente interesantes pero no conectan mucho con el resto de este post.
- The Garden and the Stream: A Technopastoral (17 de octubre de 2015).
El blog es muy largo, pero está lleno de ideas interesantes sobre formas de consumir contenido en Internet a través de medios menos "efímeros" como las redes sociales.
En tu jardín colocas tus flores (notas) mientras vas conectando los caminos a través de puentes que permitan a los visitantes explorar el resto del jardín sin pensar en un orden cronológico, porque no necesitas visitar el jardín en el msimo orden en que se plantaron las flores para poder conocerlo; por su parte, la corriente es un río que no espera, siempre hay cosas moviéndose en él (publicaciones de redes sociales) y solo puedes saltar al río para experimentar la fuerza de las cosas que te golpean mientras flotas; la experiencia depende del momento en que estás.
Cuando encuentras algo en el río (es decir, en las redes sociales), necesitas revisar qué más venía detrás para entender quién lo escribió y en qué contexto lo escribió; necesitas reconstruir esa corriente para poder participar. Esto hace que, en su mayoría, todos nos mantengamos en los ríos que ya conocemos y donde ya tenemos el contexto. En palabras del autor (traducido):
La corriente es "hostil hacia los desconocidos". Si vemos el jardín como una exposición, el río es una conversación y retórica, para bien y para mal. [...] El jardín se integra con lo demás, mientras que el río se impone sobre lo demás. El río es persuadir, discutir, defender. Es personal, personalizado e inmediato.
Construir un jardín digital puede verse como algo tan simple como tomar notas e irlas interconectando entre ellas. Siguiente la idea de la publicación anterior del jardín y la corriente, las notas no siguen un orden específico y pueden actualizarse constantemente.
El tiempo no pasa en un jardin digital. Siempre está creciendo, descubriendo nuevos lugares, y nunca está terminado. Es imperfecto, y es una experiencia de aprendizaje que puede ser pública o privada: eso no importa, solo intenta ser divertido, personal y una forma de experimentar.
No solo abrazamos la efimeralidad, sino que estamos incentivados a asegurarnos de que nada perdure. Las redes sociales prefieren los medios audiovisuales: tu inicio seguramente incluye principalmente imágenes, y de vez en cuando alguna publicación con texto. Las imágenes son muy difíciles de buscar: ¿recuerdas haber leído un consejo, opinión o dato en una imagen? El buscador no te será de mucha ayuda.
El texto que solo exista escrito en una imagen está condenado a perderse eventualmente. Es especialmente absurdo durante movimientos sociales como fue Black Lives Matter: muchas cuentas publicaban información muy útil acerca de las problemáticas y formas de apoyar, que habría sido crucial para seguir impulsando el movimiento, pero se compartió a través de imágenes de texto que terminan por perderse.
Declaraciones
- El texto no ha pasado por ningún modelo de lenguaje. Cualquier error hortográfico es de mi autoría.
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Esto es hasta que la Nación del Fuego, también conocida como React, atacó. Pero de eso hablaremos en otro momento. [1]
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Terrible idea, si me lo preguntas. Tampoco estoy en posición de juzgar, pero terrible idea aún así. [2]
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Dudo mucho que llegue a borrar todo esto. Escribir y pensar siempre me ha gustado, he querido hacer esto desde hace más de 10 años. Aún así, uno nunca sabe lo que le depara el futuro. [3]
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Si llego a borrar todo esto, al menos mantendré copias en algún lugar. De hecho, mi intención es mantener todo en Internet Archive de cualquier manera: será divertido ver cómo evoluciona este blog con el paso del tiempo. [4]
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Me hace mucha gracia que haya tantas referencias seguidas en un mismo lugar. [5]